2 tácticas de neuromarketing muy simples para aumentar el valor del vino: Precio y Etiqueta

Una vez Julio Iglesias dijo que podría reconocer un vino gran reserva de Rioja (una de las mejores zonas de producción del mundo). Al poco tiempo un programa de televisión lo sorprendió con una cata a ciegas. Se le invitó a probar dos copas de vino sin ningún tipo de dato o referencia sobre el tipo o marca del vino que iba a beber. Uno de ellos era de un Rioja reserva de altísima calidad y el otro un vino español normalito y sin pretenciones. El cantante mostró claramente su preferencia por el de menor calidad y afirmó que con seguridad ese era el denominación de origen Rioja. Evidentemente, el precio de cada uno era diferente. El Rioja era mucho más caro, pero el padre de Enrique Iglesias disfrutaba más con el segundo, es decir, para él -en ese momento- el vino normal tenía un mayor valor.

Supongamos que Julio ha acostumbrado su paladar a vinos D.O Rioja del nivel de un Marqués de Murrieta, Castillo de Ygay Gran Reserva del 2005, estamos hablando de casi 60 Euros la botella. Ojo, no es el vino más caro, un Vega Sicilia de los baratitos como el Valbuena del 2009 cuesta 97 Euros. Pero un vino español común, pongamos un Torrecilla de Bodegas Malón de Echaide de Cascante, Navarra, -que es muy agradable- cuesta solo 3,3 Euros (comprándolo online en caja de a 6 unidades) y puedo decir que es un buen vino.

En el caso que comentamos, y sin entrar en detalles, podríamos llegar a la conclusión de que si se pudiera establecer el precio de la botella por el valor que a cambio recibe el consumidor, el vino Veranza o el Malón de Echaide de Cascante podrían alcanzar los 60 Euros, multiplicando por 20 o or 30 su precio y en proporción sus beneficios comerciales.

En realidad en la formación del precio influyen elementos objetivos como el coste de producción de las uvas según su tipo (cantidad y calidad de uva disponible, mano de obra…), calidad de las barricas, de las botellas, nivel de los enólogos y profesionales que intervienen, bodegas y tecnologías de producción, comercialización, publicidad, estrategias de acceso a nuevos mercados, distribución y logística, seguros, impuestos, posventa, etc. Pero también influyen otros atributos como la añada (año de vendimia) y la procedencia (denominación de origen). Sigue leyendo